Esta mañana nos han contado una curiosa teoría.

Parece ser que allá por los años 1930, hubo un brillante matemático británico llamado Alan Turing. Este señor, considerado como el padre de la computación actual, trabajó para los aliados durante la Segunda Guerra Mundial descifrando mensajes nazis provenientes de la conocida máquina enigma. Reconocido fue su talento intelectual, demostrado en la ruptura de códigos que no se llegaron a conocer hasta los años 1970, así como su carácter introvertido y reservado.

¿Y qué tiene que ver todo esto con Apple? Pues bien, resulta que Alan era homosexual, y en aquella época, serlo era delito. En 1952 el amante con quien tenía una relación, ayudó a que un cómplice entrara en su casa. Esto fue denunciado por Alan a la policía quien, tras una exhaustiva investigación por parte de los agentes, confesó públicamente su tendencia sexual  defendiéndola hasta las últimas consecuencias. La pena en aquellos años comprendía ir a la cárcel o recibir un tratamiento hormonal. Nuestro protagonista eligió esta última, a pesar de las graves consecuencias que esto le produjo para su salud.

Y ahora viene la parte relacionada con Apple, y es que visto su estado, decidió suicidarse con una manzana evenenada en cianuro. Y por ello se cree que la manzana de Apple, en principio con los colores del arco iris al revés, es en honor a Turing. Ahora bien, el presidente Steve Jobs siempre a negado esta teoría.

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