Desde pequeño siempre me han gustado los coches. Me aprendía las matrículas de cada región y soñaba con conducirlos. Ahora que soy mayor continúo con esa pasión.

De vez en cuando me gusta hacer escapadas con el coche. La última fue por tierras francesas. Recuerdo que nada más pasar la frontera nos adelantó un Audi A6 a gran velocidad. A los 5 min. vimos otro coche por el carril izquierdo que todavía iba más rápido. ¿Un bólido de la Gendarmerie? Efectivamente. Un Subaru Impreza WRX con tracción a las cuatro ruedas y capaz de superar los 240 km/h. Era la primera vez que veía un espectáculo de estas características, y me recordó a la escena de una película producida por Luc Besson.

El caso es que es difícil imaginarse a la Guardia Civil o a la Policía Nacional con automóviles de similares prestaciones.

Así da gusto perseguir a los cacos.

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